08 / 01 / 2010

La condición humana camufla, a veces, de bondad y justicia nuestras más obscenas y siniestras acciones; tan solo para lograr la consecución de un objetivo al que nos hemos abocado sin saber muy bien cómo hemos llegamos a ello. La lectura de estos hechos puede resultar ardua, incluso mover a la repulsa, pero al pasar de los años no es posible omitir su publicación, por muy personales que sean los actos descritos

Cronología de los hechos

En la semana del 5 de febrero de 2007

  • La Secretaria Técnica solicita verbalmente al Presidente que se pudiera considerar una actualización de su categoría laboral con ocasión del comienzo de año. El Presidente le pide un breve informe para poder argumentar ante la junta directiva.

12 de febrero de 2007

  • Por la mañana se entrega el informe al Presidente, quien pide que se difunda al resto de la junta. El citado informe (documento 1) ofrece una disposición humilde y fiel, alejada de toda soberbia de reivindicación laboral, como corresponde a la cualificación católica de una asociación que persigue unos fines mucho más elevados que la consecución de mejoras retributivas del personal laboral. Esta misma actitud es manifestada también en numerosas ocasiones por el Vicepresidente dada, precisamente, la vinculación familiar con la Secretaria Técnica.
  • No obstante, el informe de parte intenta describir una realidad concerniente a la actitud generosa con la que se ha venido trabajando; aunque al mismo tiempo hace notar la relación que debe existir entre unas retribuciones salariales justas, la categorización profesional y la labor que la Secretaria Técnica había venido desempeñando.
  • A pesar de ello, y precisamente por tratarse de un informe interesado de parte, no se hubiera puesto objeción alguna, como así se manifestó en numerosas ocasiones, a las consideraciones que se hubieran querido hacer sobre él; existiendo la voluntad de no enfrentarse a ellas, para que finalmente la junta directiva hubiera podido discernir y optar.
  • Este mismo día, por la tarde, se celebra reunión de la junta en la que el Vicepresidente expresa sus dudas sobre si asistir o no, al tratarse de un punto que afecta al status laboral de su cónyuge. Advierte que, siendo miembro a todos los efectos de la junta directiva, se siente con el derecho y el deber de asistir; sin embargo, dada su vinculación personal, se compromete expresamente a no intervenir, salvo para realizar las aclaraciones que se le soliciten. Hace notar que la discreción y ponderación, sin enfrentamiento, ha venido siendo la tónica de sus intervenciones en las reuniones. Entiende que, al abordar este tema, existen más razones para ello, comprometiéndose por tanto a mantener esa actitud.
  • Después de manifestar la citada salvedad, el Vicepresidente se limita a leer el contenido del informe, siendo comprendido por los asistentes. La única objeción manifestada por alguno de los presentes es la de qué razones había para no haber solicitado antes esta regularización laboral. Se responde que ni la situación económica era tan propicia como en estos momentos ni esta cuestión se encontraba entre las preocupaciones de la Secretaria Técnica. El Presidente solicita que se posponga la decisión hasta la próxima reunión, a pesar de la disposición de algunos miembros de la junta para que se votara en el momento. El Vicepresidente media para acceder a lo que propone el Presidente, mostrándose partidario de que se madure la propuesta y se tome la mejor decisión posible.

7 de marzo de 2007

  • Sin concertación previa, coinciden en la sede de la federación el Presidente y el Vicepresidente. Se mantiene una conversación correcta en la que el Presidente manifiesta:
    • Que cree que, al tratarse de la esposa del Vicepresidente, éste no debía estar en las reuniones en las que se hable de ella.
    • Que le resultaba muy violento tener que hablar de la Secretaria Técnica delante de su esposo.
    • Que le sorprendió el informe que se presentó, porque lo que él pedía era algo mucho menos formal y en consonancia con lo que la Secretaria Técnica había hablado con él, referente a la subida de un nivel. Lo que ahora se presentaba era la actualización a un nivel IV, desde un nivel X.
    • Que la cualificación profesional de la Secretaria Técnica no era suficiente para ser retribuida en proporción con el nivel que se proponía, dado entre otras cosas a que no dominaba suficientemente el paquete de ofimática Microsoft Office.
    • Plantea además, durante la conversación, otras consideraciones como por ejemplo su visión sobre la Fiesta de la Familia o sus temores sobre la posibilidad de que se recorten las subvenciones. Manifiesta también sus sentimientos durante el primer año en la federación en el que, ejerciendo de Vicepresidente, tuvo que suplir la ausencia del Presidente que se encontraba trabajando fuera de Pamplona; sintiéndose abrumado por los continuos requerimientos de la Secretaria Técnica.
  • Ante los planteamientos del Presidente, el Vicepresidente intenta alentar hacia una llamada a la calma a través de los siguientes argumentos:
    • El hecho de estar o no presente en las reuniones de la junta directiva es una decisión personal, que sólo debería preocupar si no se hubiera manifestado el compromiso de no ser beligerante; antes bien, de ser absolutamente respetuoso con las opiniones de los demás, no haciendo cuestión de ellas ni siquiera para intentar rebatirlas.
    • Le anima a superar el pudor a tener que hablar del trabajo que desempeña la Secretaria Técnica delante de su esposo, el Vicepresidente. Que, en todo caso, de ninguna manera debía sentirse ofendido el Vicepresidente porque se mostrara una visión distinta en cuanto al trabajo de la Secretaria Técnica. La cualificación profesional que tiene, es la que tiene; y la labor que ha venido desempeñando durante los últimos años, es incuestionable. Nada de ello es susceptible de ser tergiversado, modificado o falseado.
    • Le manifiesta su respeto por la sorpresa que le produjo el informe presentado por la Secretaria Técnica pero, puestos en la tesitura de tener que redactarlo y abocados a la lectura del convenio colectivo, circunstancia en la que nunca antes se había estado, no pareció un despropósito redactarlo en los términos en los que se hizo. No se trataba de una solicitud sino de una propuesta. Se insiste, no obstante, en que no se debe ver un problema en donde no lo hay, dado que la disposición es la de llegar a cualquier tipo de acuerdo; incluido el de mantener la misma situación.
    • Respecto a sus sentimientos de agobio durante el primer año en la junta directiva, se le intenta animar también haciéndole ver que ésta es una labor apasionante que siempre nos lleva a remolque de la actualidad y que no debe preocuparse por ello. Que los estilos de uno y otro son diferentes, lo cual no debe condicionarle negativamente; al contrario, el Vicepresidente le muestra su disposición de apoyarle siempre que tenga la oportunidad, tal y como lo estaba haciendo hasta el momento.
    • En cuanto a las discrepancias que pueda haber respecto a las diversas actividades que la federación lleve a cabo, por ejemplo la Fiesta de la Familia, no debe ser temeroso ante las decisiones que se tomen en junta. Ahora bien, debe ser respetuoso con el órgano de gobierno porque, se resuelva lo que se resuelva, y con la fuerza de los argumentos, él mismo y la actividad en sí saldrán reforzadas siempre que la decisión sea colegiada.

12 de marzo de 2007: Reunión de la Junta Directiva

votación ilegal
No pensaba enseñar las papeletas de la votación, lo hizo después de que le insistieran en ello. Todos permanecían atónitos ante la sorpresiva actitud de Alfonso, al que todo le valía con tal de salirse con la suya. Mucho más cuando él mismo aludía a transgresiones de tipo ético en los demás.
  • Se trata de la reunión mensual en la que, sin haber sido enviados previamente, se repasan varios documentos entregados “in situ” por el Presidente. En ellos aborda un plan para el trienio 2007/2010. También se entrega otro documento con posibles variaciones sobre la organización de la Fiesta de la Familia. Los miembros de la junta, viendo que la reunión se alarga considerablemente, se inquietan llegando incluso a manifestar que cuando se quieran realizar propuestas, que además están redactadas, sería mucho más ágil y conveniente difundirlas con anterioridad a la reunión para traerlas leídas al menos.
  • Por ser suficientemente significativo, se transcribe a continuación el texto íntegro del final del acta correspondiente a esta reunión y recogida por la Secretaria de la junta directiva, Mª Jesús Alonso. El acta fue aprobada por unanimidad en la reunión siguiente.

    “Alguien pregunta que si no se va a tratar el 5º punto de la orden del día. Con los vocales de la junta levantándose y marchándose, el presidente da unos papeles para que se escoja del I al X, el nivel que cada uno quiera asignarle a la secretaria.

    En un aparte se hace el recuento de los votos, y sin enseñarlos el presidente comunica que ha salido el nivel V, resultado de hacer la media. José Manuel no está de acuerdo ni en el fondo ni la forma de resolver el asunto y pide ante los presentes que quedan, que se vuelva a repetir el proceso en una nueva reunión. El resultado fue:

    - 8 personas votan nivel IV
    - 1 persona vota nivel X
    - 1 persona vota nivel V

    - 1 persona vota nivel I

    La sesión termina a las 10 horas”

  • Se insiste en que el apartado anterior responde a una transcripción exacta del acta de la reunión que, efectivamente, fue distribuida por la Secretaria Técnica como siempre lo había venido haciendo. Dada la delicada posición de la Secretaria Técnica y del Vicepresidente, no se quiso hacer expresamente modificación alguna en cuanto al fondo de la redacción hecha por la Secretaria de la junta directiva. Sin embargo, reconociendo la incuestionable buena fe de la Secretaria, y a pesar de que el acta fue aprobada por unanimidad, se podrían hacer algunas matizaciones en honor a la verdad:
    • Las papeletas que repartió el Presidente, cuando prácticamente todos los miembros de la junta se disponían a marcharse, no contemplaban el nivel I. Tan sólo recogían las opciones que van entre los niveles IV y X.
    • La papeleta que votó a favor del nivel I fue considerada nula por el Presidente, dado que ésta no era una opción recogida en la votación.
    • Las papeletas no fueron enseñadas hasta que no se insistió en ello.
    • El Vicepresidente, José Manuel Contreras, no pide en ese momento “que se vuelva a repetir el proceso en una nueva reunión”. Sin embargo, sí que se muestra disgustado por el devenir de los acontecimientos, lamentando que se hubiera tenido que votar cuando lo habitual en la junta directiva es consensuar acuerdos. Llega a manifestar que, ante la violenta situación, hubiera sido preferible no tratar la cuestión. De todo ello son testigos próximos José Javier Solabre, Jesús Mª Martínez y Pedro Muruzabal, que permanecen atónitos ante la situación.

13 de marzo de 2007

  • El Vicepresidente, José Manuel Contreras, remite una carta a los miembros de la junta directiva en la que se reflejan los siguientes extremos:
    • El disgusto ante los hechos ocurridos la tarde anterior en la reunión de la junta.
    • Su percepción de que hubiera sido deseable haber podido dialogar pacíficamente sobre el tema, evitando en lo posible llegar a la votación, que siempre supone evidenciar de forma definitiva una discrepancia que puede suavizarse en la conversación. Todo ello, habida cuenta de que siempre ha quedado patente la disposición de la Secretaria Técnica a permanecer en la misma situación laboral.
    • Se hacen algunas consideraciones sobre el desacuerdo entre el Presidente y el Vicepresidente (según conversación mantenida el día 7 de marzo con él), hasta el momento desconocidas por la junta directiva. Además, en función de la experiencia propia, en la misma federación y en otras organizaciones similares, hace un breve análisis sobre la concepción de la figura profesional de la Secretaria Técnica por ser ésta una cuestión de fondo en el devenir de la propia organización.
    • Ante la gravedad de los hechos relacionados con la votación, se solicita el apoyo para urgir una reunión de la junta directiva, en función de lo estipulado en los propios estatutos de la federación.
  • Es conveniente hacer notar, dado que se ha utilizado como argumento para descalificar al Vicepresidente, que esta comunicación no se le remitió ni al Presidente ni al vocal José Miguel Garbayo por dos motivos:

    1) No tenía objeto solicitar el apoyo a quienes de alguna manera estaban provocando la controversia.

    2) Parecía lo más prudente no hacer llegar argumentaciones a quienes podrían verse en evidencia por la conducta que habían adoptado.

  • La confirmación del apoyo para solicitar la reunión de la junta fue recabada telefónicamente por el Vicepresidente, quien la trasladó oportunamente al Presidente. José Javier Solabre, además, la hizo llegar por escrito.

18 de marzo de 2007

  • El Vicepresidente remite al Presidente una carta en la que se intenta reconducir la relación personal, ofreciéndole la reconciliación (documento 2). Se tiene constancia de que la carta fue recibida por el destinatario; sin embargo, éste hizo caso omiso de ella no propiciando en él sentimientos de amistad a juzgar por la ofensiva que posteriormente practicó.

21 de marzo de 2007: Reunión de la Junta Directiva

  • La convoca el Presidente, motu propio, al hacer constar que, para convocar por requerimiento de al menos una tercera parte de los miembros de la junta, “sería necesario tener una comunicación formal de cada uno, no un correo general”, según sus propias palabras entresacadas del correo electrónico en el que contestó al Vicepresidente. De hecho, se introducen varios puntos más en el orden del día a pesar de que sólo había trascurrido poco más de una semana desde la última reunión.
  • Al abordar el punto relativo a la Secretaria Técnica, el Vicepresidente abandona la reunión. A partir de este momento, sin existir referencia alguna anterior, la junta directiva se ve sorprendida por un giro radical en el planteamiento de la posible regularización laboral de la Secretaria Técnica. En tono instigador, al decir de algunos de los presentes, aludiendo a responsabilidades personales, civiles y/o penales, en cuanto a las votaciones de los miembros de la junta; el Presidente hace ver la incompatibilidad entre los cargos ostentados por la Secretaria Técnica y el Vicepresidente, dada su condición de cónyuges. La argumentación empleada hace referencia a una semejanza interpretativa con la ley de procedimiento administrativo.
  • Ante la falta de conocimientos jurídicos entre los miembros de la junta directiva, se traslada el interrogante al vocal de la junta José Javier Solabre, abogado en ejercicio. José Javier no sólo no se opone a la argumentación expuesta por el Presidente sino que abunda en las dudas razonables. En ningún momento se manifiesta que la ley de procedimiento administrativo es de aplicación exclusiva a las administraciones públicas.
  • Se toma la decisión finalmente, dada la supuesta evidencia jurídica no discutida por los presentes en la reunión, de que una comisión formada por el Presidente y dos vocales, entre ellos José Javier Solabre, comuniquen a José Manuel Contreras que debe abandonar su puesto en la junta directiva, a no ser que su esposa renuncie al puesto de trabajo.

2 de abril de 2007

Qué hacer ante el cinismo que supone aludir a posibles responsabilidades de tipo ético en la persona de José Manuel Contreras, cuando el propio Alfonso Aparicio estaba empleando subterfugios absolutamente inmorales. Cada vez que se le rebatían sus pretensiones, sacaba nuevas objeciones.
  • La comisión citada se reúne con el Vicepresidente. Es significativa la expresión de José Javier Solabre inmediatamente después de saludar al Vicepresidente y antes de que llegaran las otras dos personas: “José Manuel, estoy abochornado”.
  • A solicitud del Vicepresidente, se comienza con una oración. Acto seguido el Vicepresidente pide disculpas por no haber sido capaz de contener su enfado a consecuencia de lo ocurrido en la votación el pasado día 12 de marzo.
  • Después de manifestarle al Vicepresidente la decisión adoptada sobre la imposibilidad de que continúe siendo miembro de la junta directiva y su esposa ejerza de Secretaria Técnica, éste presenta un informe jurídico por el cual queda avalada la legalidad que se pretende denunciar (documento 3). Sin embargo, el Presidente alude a posibles responsabilidades de tipo ético que son rebatidas por el Vicepresidente. También menciona ciertos temores respecto a que pudiera trascender el tema a los medios de comunicación, ante los cuales el Vicepresidente indica que para que los medios difundan un posible escándalo éste no tiene necesariamente que ser cierto. En todo caso, al margen de la veracidad de los hechos, la institución debería defenderse convenientemente.
  • El Vicepresidente plantea la posibilidad, en beneficio de la institución, de que las personas implicadas personalmente en el problema abandonen la junta directiva, o al menos los cargos. Concede incluso marcharse él mismo de la junta directiva, siempre que el Presidente deje su cargo, aunque se mantenga como vocal. El Presidente se niega rotundamente.
  • Ante la inflexibilidad de la postura respecto a que el Vicepresidente debe abandonar la junta directiva, fundamentada ahora en las razones éticas, éste propone que se acuda a la figura de un mediador (D. Javier Garde, párroco de Ntra. Sra. Del Huerto, o D. Fernando Sebastián). Se decide proponer a la junta la mediación de D. Fernando, para lo cual se convocará reunión el día 16 de abril, tomando nota de ello el Presidente.

3 de abril de 2007

  • Por la mañana, José Javier Solabre llama por teléfono al Vicepresidente para interesarse por su estado de ánimo y alentarle. Aunque en alguna ocasión anterior ambos habían mantenido conversaciones sobre la marcha de la federación, las actitudes del Presidente y el tema de la Secretaria Técnica; desde que se había planteado abiertamente la ofensiva hacia el Vicepresidente los dos habían preferido no comunicarse de manera personal. Se concluye la conversación quedando para tomar café por la tarde en casa del Vicepresidente.
  • Por la tarde, José Javier advierte que no tiene más de dos horas pero la conversación se alarga durante cinco horas. Durante ese tiempo, con la Secretaria Técnica presente, se le pone en antecedentes a José Javier sobre cómo llegó Mercedes a ser designada Secretaria Técnica, cómo evolucionó José Manuel desde la presidencia de la federación a la presidencia nacional de CONCAPA, cómo fue la salida de CONCAPA y la nueva incorporación a la junta de la federación. Se hace también un análisis de los hechos acaecidos en la federación.
  • Finalmente se baraja la posibilidad de hacer un cambio en los cargos directivos. Se le plantea a José Javier abiertamente que él podría ser el próximo Presidente de la Federación, puesto que aparentaba mantenerse equidistante de las dos posturas. José Manuel Contreras se marcharía definitivamente, aunque Alfonso Aparicio quedara como vocal. José Javier no lo ve mal, aunque insiste en que nadie debe marcharse. A pesar de su seguridad, se le emplaza a que lo medite y lo trate con su esposa. Incluso se habla de los pasos que había que ir dando, teniendo en cuenta que se debían convocar eleciones a la junta directiva y que el Presidente debería poner su cargo a disposición de la nueva junta. Sobre esta conversación y las posibilidades que se contemplaron durante la misma, el Vicepresidente habló con algunos otros miembros de la junta directiva, los cuales no lo vieron mal.

10 de mayo de 2007: Reunión de la Junta Directiva

  • Justo antes del punto de ruegos y preguntas se aborda la “regularización laboral de la Secretaria Técnica”.
  • El Presidente, dejando claro que no juzga a las personas sino que va a hablar de las actuaciones, toma la palabra para proceder a la lectura de tres documentos que reparte a los asistentes y que aquí se adjuntan como documento 4. El primero lo titula “cálculo de la subida de sueldo”, el segundo “proceso de la subida” y el tercero “problemas éticos”. Además, deja sobre la mesa multitud de hojas impresas de páginas de Internet con códigos éticos de buena conducta, de diferentes empresas y organizaciones, convenientemente subrayadas las alusiones a las relaciones familiares. Cuando el Presidente termina de hablar, todos los asistentes esperan que concluya haciendo una propuesta para que, en todo caso, se vote; llegando así a la conclusión del problema. Pero no es así.
  • Después de un breve silencio ensordecedor, toma la palabra José Javier Solabre. Todos esperan que su intervención sea clarificadora y resolutiva, mucho más teniendo conocimiento de las conversaciones que se habían mantenido con él; sin embargo, una vez más, en relación con las certidumbres que plantea el Presidente, abunda sobre las dudas morales que existen.
  • Desconcertado, el Vicepresidente alude a la reunión del 2 de abril, que se mantuvo con él, en la que se quedó en solicitar la mediación de D. Fernando Sebastián; el cual nos podría sacar de toda clase de dudas sobre la moralidad de las actuaciones. Precisamente, según se había quedado, esta mediación es la que debería decidirse en la junta de hoy. Además, echa de menos que al resto de miembros de la junta no se les haya repartido ni mencionado el informe jurídico que el Vicepresidente les entregó, aunque sólo sea para mitigar los temores propagados en la reunión del día 21 de marzo. Sin embargo, como va a ser habitual a lo largo de todo el proceso, el Presidente “se encoge de hombros”, se guarda silencio ante los argumentos del Vicepresidente y se hace caso omiso de ellos.
  • Aunque la tensión era dramática, se abre un breve debate no violento en el que, más bien, se divaga sobre la moralidad y la ética de las actuaciones. El Vicepresidente, abrumado por el acoso, prácticamente no interviene. Sólo intenta defenderse cuando José Miguel Garbayo procura zanjar la reunión aseverando que estas cosas o se ven o no se ven”. Se concluye la reunión con el encargo del Presidente a José Javier Solabre de que haga una propuesta para ser votada finalmente por la junta directiva. El Vicepresidente exhorta al Presidente sobre la necesidad ineludible de convocar elecciones antes de finalizar el curso para regularizar la situación de los miembros de la junta que se han ido incorporando sin estar refrendados por la asamblea, ya que por error u omisión no se hizo en la asamblea anual celebrada en marzo.
  • En los días sucesivos, el Vicepresidente de manera personal entrega a todos los miembros de la junta directiva un documento en legítima defensa y como descargo de las acusaciones de tipo ético que se habían vertido sobre su persona. A todos ellos se les manifiesta el recelo del Vicepresidente por entregar el documento al Presidente y al vocal que lo está apoyando, José Miguel Garbayo, en el ánimo de no provocar heridas que malogren aún más las relaciones personales y lejos de ocultar unas reflexiones que sobradamente pueden sospechar los aludidos.

Lunes, 14 de mayo de 2007

José Javier Solabra toma la iniciativa
  • De nuevo José Javier Solabre toma la iniciativa comunicándose con el Vicepresidente, según se puede apreciar en el cruce de correos que se aportan como documento 7. A través del teléfono se concierta una entrevista. El encuentro tiene lugar de nuevo en el domicilio del Vicepresidente. José Javier es el primero en conocer el escrito, en legítima defensa. Cuanto menos, se puede decir que se siente impresionado por la contundencia del texto; sin embargo, no se muestra crítico con él, antes bien hace alusiones a su bochorno persistente sobre la situación dramática que está provocando el Presidente.
Jamás podré llegar a entender la postura de José Javier Solabre. Siempre se mostró cercano y compasivo. Nos llamaba para mostrarnos su indignación y lamento cada vez que Alfonso daba un nuevo paso en su acoso y derribo. Sin saber la razón, tomó la iniciativa en nuestra contra. No tuvo en cuenta consideración alguna de tipo humano o ético. Cuando pasó el tiempo, debió ser traicionado también él por Alfonso. Quizá con ocasión de ello, me pidió disculpas. Yo lo perdoné sinceramente.
  • Se le pregunta si ha reflexionado sobre la posibilidad de asumir la presidencia y si sigue estando dispuesto a ello, tal y como contestó la primera vez. Su respuesta es concluyente, ambos piensan que puede ser la solución definitiva.
  • Anuncia al Vicepresidente que había pensado en que se convocara una reunión el jueves, día 17 de mayo, en la que forzaría una votación sobre una propuesta de regularización laboral de la Secretaria Técnica; avalado por el encargo que el propio Presidente le había hecho. El Vicepresidente le invita a que lo posponga, a la espera de que el resto de miembros de la junta directiva puedan tener el documento que acababa de conocer José Javier. Para el Vicepresidente, más importante que subirle el sueldo a su mujer era que conocieran sus propias alegaciones aquellos que estaban enterados de las fuertes imputaciones vertidas sobre él. Le pide a José Javier que no difunda el escrito a nadie puesto que lo quiere entregar personalmente. Tampoco al Presidente, a fin de no provocar más daño y evitar males mayores. A todo ello accede, quedando emplazados para un próximo encuentro.

5 de junio de 2007: Reunión de la Junta Directiva

  • Los días anteriores han sido sumamente intensos, no sólo por la actividad desbordarte que conlleva la celebración del veinticinco aniversario de la Fiesta de la Familia (días 2 y 3 de junio) sino por los intentos desesperados en la consecución de la paz, promovidos por el Vicepresidente a través de la mediación de una persona con ascendiente sobre ambos implicados y ajena a la junta directiva. El mediador, además de descargar al Vicepresidente de toda duda sobre la inmoralidad de sus actos, proponía que el tesorero hiciera un estudio sobre los cometidos de la Secretaria Técnica y el nivel laboral consecuente, sometiéndolo posteriormente a votación en la junta. El Vicepresidente aporta tres apreciaciones, que deberían asumirse por ese orden:
    1. A la vista de la trayectoria, era importante que tuviera lugar un encuentro al que asistirían, además de los implicados, el mediador y José Javier Solabre. En el mismo, se deberían hacer las paces y escenificarlas.
    2. Debía existir un compromiso formal del Presidente de no volver a cuestionar la ética de las actuaciones.
    3. El estudio sobre las circunstancias laborales de la Secretaria Técnica, en todo caso, parecía más oportuno que lo realizara José Javier Solabre puesto que el tesorero disponía de poco tiempo. Por otra parte, el tesorero tenía una muy buena relación amistosa con el Vicepresidente, pudiéndose apreciar sus conclusiones como inoportunas.
  • La mediación no fue efectiva. El encuentro no tuvo lugar por falta de tiempo de algunos implicados. Cuando el Presidente coincide con el Vicepresidente durante la Fiesta de la Familia, le manifiesta estar de acuerdo con la propuesta del mediador; a saber: “que José Javier estudie, con tiempo, sin prisa, el tema laboral de la Secretaria Técnica”. El Vicepresidente le indica que lo más importante no era el tema laboral, sino que dejara de cuestionar la ética de las actuaciones. A ello, una vez más, el Presidente no responde; desvía la conversación por otros cauces.
  • Ante el fracaso en la mediación y el desgaste emocional al que se ve sometido el Vicepresidente, del que no es ajeno el alejamiento inexplicable de José Javier Solabre, José Manuel Contreras redacta el correo que se adjunta como documento 6 y que es enviado a todos los miembros de la junta; excepto a José Mª Martínez que no dispone de dirección de correo.
  • Durante la reunión de la junta directiva, aunque no es un tema del orden del día, una parte significativa de sus miembros defienden vehementemente la permanencia del Vicepresidente. Es notable, en relación con la actitud mostrada hasta el momento, la indiferencia de los vocales José Javier Solabre y Nicolás Iribas; que vienen a manifestar simplemente que si el Vicepresidente quiere dejarlo, nadie debería animarle para lo contrario. Debe conocerse también el compromiso que José Javier había adquirido con algunos miembros de la junta directiva para forzar, en esta reunión, una votación sobre la cuestión laboral de la Secretaria Técnica. Sin embargo, esa propuesta nunca llegó a formularla. Luego lo justificaría, ante quienes se comprometió, por la dimisión del Vicepresidente.
  • Ante la insistencia de diversas personas, miembros de la junta directiva y ajenos a ella, incluso del mediador, el Vicepresidente envía un nuevo correo que también se adjunta en el documento 6, advirtiendo de que la dimisión no ha sido presentada formalmente.

11 de junio: Asamblea General Ordinaria

  • Se celebra en el colegio Irabia con la finalidad primordial de votar las candidaturas de los vocales de la junta directiva. Sin embargo, antes de comenzar con el orden del día, José Javier Solabre en nombre de la asociación de padres del colegio Santa Luisa de Marillac, a la que dice representar, presenta una moción por la que solicita a la asamblea que se pronuncie sobre si un correo electrónico que el Vicepresidente envió a los miembros de la junta directiva se debe considerar como una dimisión o no.
  • Alguno de los presentes, miembro de la junta directiva, pide la palabra inmediatamente invocando al Presidente para que no se tenga en cuenta ni la moción presentada por José Javier ni el correo enviado por el Vicepresidente. Vuelve a tomar la palabra José Javier para manifestar que la asamblea es soberana y, por tanto, que se vote sin más.
  • El Vicepresidente toma la palabra para hacer notar que la propia convocatoria de la asamblea adolece de irregularidades estatutarias por las que podría ser impugnada. Menciona alguno de estos incumplimientos de estatutos pero, sin ser rebatidos por nadie de los presentes, se hace caso omiso de ellos. Además, intenta hacer una llamada a la prudencia para que no llegue a trascender la verdadera causa del conflicto, que probablemente produciría un daño irreversible en las personas y en la institución.
  • A Fco. José Flores, que no es socio de la Federación por no ser padre de alumno, aunque es el gerente del colegio San Cernin, no le importaron las irregularidades y posibles inmoralidades cometidas por quienes acosaban a José Manuel Contreras; sin embargo, sí se pronunció sobre una cuestión que le era totalmente ajena. Una injerencia que denota una falta de ética inadmisible, dado que no debía ni haber estado presente en la Asamblea.
  • Hay algunas otras intervenciones entre las que cabe destacar la de Fco. José Flores, que dice traer la representación de la asociación de padres del colegio San Cernin. Indica que el motivo de su presencia en la Asamblea estaba relacionado con la asignatura de “Educación para la ciudadanía”, respecto a la cual, y al tema de la objeción, se pronunciaría en el punto de ruegos y preguntas. Reconoce haber trabajado “codo con codo”, en el Consejo Escolar de Navarra, con el Vicepresidente. Manifiesta desconocer el contenido de los estatutos sobre los cuales, por tanto, no se pronuncia. También dice desconocer las razones concretas del conflicto que, se imagina, deben existir. Sin embargo, y al margen de todo ello, cree que si se manda un correo como al que se hace referencia en la moción debe considerarse como una dimisión. Más o menos textualmente, viene a concluir que “no se puede decir hoy que me voy y mañana que no me voy”.
  • Dado que la moción pretendía que la asamblea tomara una decisión interpretando la voluntad manifestada por el Vicepresidente, y dado que el titular de tal acto volitivo se encontraba presente; a modo de sentencia, José Miguel Garbayo interviene preguntando con rotundidad al Vicepresidente si cuando escribió el correo electrónico estaba dimitiendo o no. A ello, contesta el Vicepresidente, con la misma rotundidad, que no. Que, puesto que se estaban juzgando las intenciones, la intención que se tenía era la de presentar la dimisión formalmente por escrito, con firma original, para constancia en el archivo de la federación.
  • Ciertamente, en las asociaciones el rigor en el cumplimiento de los estatutos no siempre es exhaustivo. Depende fundamentalmente del empeño que muestre el Presidente de la organización de que se trate. No considerando, en este momento, la tónica relajada durante los meses precedentes en lo que al cumplimiento de la normativa se refiere; parece lógico que, ante una situación tan extrema, se acentúe la precisión en el cumplimiento de las normas. Se considera conveniente, por tanto, señalar alguno de estos incumplimientos de estatutos:
    • Se prescinde sistemáticamente de la junta directiva. La convocatoria de la asamblea no fue aprobada en junta. El Presidente fue apremiado para convocarla durante una reunión de la junta; pero, de hecho, la convocatoria la envió personalmente a los colegios sin que la junta, ni la secretaría de la federación, tuvieran conocimiento de ella hasta pasados algunos días, cuando ya había concluido el plazo establecido.
    • No se examinan las candidaturas ni la proclamación de ellas se hace adecuadamente. Durante los tres días anteriores a la asamblea, la junta no examinó las candidaturas. El Presidente realizó la proclamación, que también prescriben los estatutos, aunque sólo entre los miembros de la junta y no entre las asociaciones miembros de la asamblea.
    • La distribución de vocalías a cubrir no se preparó adecuadamente. La junta directiva debería haber determinado qué puestos había que cubrir y durante cuánto tiempo, habida cuenta que cada dos años deben renovarse la mitad de sus miembros. De hecho, de los once miembros de la junta que deben ser elegidos por la asamblea, en ésta se ocuparon nueve o diez puestos (no se sabe muy bien); siendo renovadas todas las vocalías excepto la que ocupa Alfonso Aparicio. Además, el Presidente de la Federación, y de la asamblea, insistió en que todos ellos eran elegidos para cuatro años. Lo adecuado, para cumplir con el espíritu y con la letra de los estatutos, hubiera sido que los menos votados, hasta llegar al 50 % de los vocales, ocuparan su puesto durante dos años, tal y como se había hecho en ocasiones anteriores. Si el Presidente deseaba interpretar de otra manera los estatutos, lo más adecuado hubiera sido que la junta directiva se pronunciara al respecto, recogiéndose la decisión tomada en el acta correspondiente.
    • La asamblea no fue constituida adecuadamente. Al constituirse la asamblea debería haberse manifestado no sólo las asociaciones que estaban representadas, como así se hizo, sino quienes las representaban; haciendo constar la delegación escrita correspondiente para que cualquiera de los presentes la hubiera podido comprobar in situ. Existe constancia de que la inmensa mayoría de los presentes no eran presidentes de su asociación.
    • Representaciones dudosas, poco éticas y antiestéticas. Aunque los estatutos no lo dicen expresamente, parece que el mínimo ético de buena conducta podría indicar que las delegaciones de representatividad se hagan sobre personas miembros de la asociación que se pretende representar. La representación del colegio San Cernin, la cual no quedó suficientemente acreditada, fue ostentada por Fco. José Flores que al parecer no es miembro de la asociación de padres. Ser gerente del colegio no parece que sea suficiente razón, sino que más bien podría considerarse incluso como impropio, para pronunciarse en una cuestión tan delicada, controvertida y desconocida para él. Además, por si pudiera considerarse un agravante, Fco. José Flores es el Presidente de la Asociación de Centros de Enseñanza de Navarra (CECE), lo cual podría ser considerado, cuanto menos, como una ingerencia poco ética y antiestética en una organización amiga, pero independiente.
    • Una moción irregular. Respecto a la moción presentada por José Javier Solabre, cabría hacer las siguientes objeciones:
      • A pesar de que así se manifestó, no quedó suficientemente acreditado si la moción se hacía en nombre de la asociación del colegio Santa Luisa de Marillac, para lo cual debía haber tenido conocimiento la junta directiva de esa asociación, o en nombre propio.
      • No era un punto que recogiera el orden del día y sin embargo no se hizo el más mínimo esfuerzo por justificar la urgencia del asunto.
      • No había necesidad de dar trascendencia pública a un asunto personal, sumamente enrevesado e indecoroso.
      • Se propició en los asistentes una tensión, incomodidad y violencia difícil de describir. La excusa era considerar o no si el enjuiciado había dimitido, a pesar de que estaba presente. Sin embargo, resultó evidente que el objetivo era expulsar de la junta directiva a quien, en ese momento, ejercía de Vicepresidente; con lo que esto puede suponer de escarnio y vejación personal.
      • El Vicepresidente hizo constar que no se estaban cumpliendo los estatutos, pero esto no parecía importar ni al Presidente ni a los asistentes. Algunos callaban mientras otros reconocían no saber el contenido de la normativa, a pesar de que se podía haber consultado en el momento. Quedó patente que lo importante no era el cumplimiento de la legalidad, sino expulsar a una persona de la junta directiva.
      • Todo ello va contra la misma esencia de la institución, a juzgar por la identidad y los fines que la rigen, lo cual puede ser considerado como la vulneración más grave de todas cuantas allí se produjeron.

Archivos adjuntos:

Informe sobre la regularización laboral de la Secretaria Técnica solicitado por el Presidente
Carta de José Manuel Contreras dirigida a Alfonso Aparicio ofreciendo la reconciliación
Informe técnico sobre algunas cuestiones de responsabilidad de los órganos de gobierno de CONCAPA
Documentos presentados por Alfonso Aparicio
Correos enviados por José Manuel Contreras sobre su posible dimisión
Cruce de correos entre José Manuel Contreras y José Javier Solabre

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