24 / 10 / 2020

Un breve análisis sobre el error estratégico del Partido Popular que impedirá definitivamente recuperar votantes de VOX y abrirá los ojos a quienes aún le son fieles

Una moción de censura clarificadora

A juicio de muchos, una moción de censura al gobierno Sánchez- Iglesias no sólo tiene todo el sentido, sino que existen infinidad de razones para censurarlos cada semana. No voy a entrar en esas razones porque ya han sido explicadas suficientemente. Por otra parte, todos los españoles podemos apreciarlas sin gran esfuerzo. Sin embargo, el verdadero valor que se deriva de la moción de censura es el de clarificarnos a los votantes, de manera elocuente y sin interpretaciones de comentaristas, periodistas o politólogos, la orientación política de cada partido. Naturalmente, en la izquierda del PSOE y más allá, incluyendo a los nacionalistas, nadie puede tener duda sobre sus intenciones, toda vez que no se esconden para hacer lo que hacen. Sin embargo, es cada vez más necesario aclararnos sobre lo que tenemos en la supuesta “derecha”.

Está claro, Pablo, en este caso Casado, ha querido distanciarse del nuevo partido, que todos esperan que se vaya desinflando con el paso del tiempo. Algunos pensamos que es un error estratégico hacerlo como lo ha hecho. Veamos. Quienes han empezado a votar a VOX, en su gran mayoría, son españoles convencidos de su voto y que, en su día, votaron al PP. Se sienten, no sólo decepcionados, sino traicionados, utilizados y engañados. Con un discurso como el de Pablo no parece que se vayan a sentir movidos, durante mucho tiempo, a cambiar su voto.

VOX no es antieuropeísta, sino europeísta de verdad, para conseguir que los huidos de la justicia española no encuentren refugio en Europa. No va contra las autonomías, sino contra el régimen autonómico que ha propiciado grandes y graves diferencias entre los españoles. No es antidemocrático por querer ilegalizar a los partidos que no respetan las reglas del juego constitucional, que quieren destruir España y sus instituciones, VOX no es un partido racista sólo quieren que se respete la legislación española y se tomen medidas contra la inmigración ILEGAL

Pero el error estratégico, a mi juicio, va mucho más allá. Entre quienes aún votan al PP, incluso afiliados, incluso dirigentes, a los que se les quiere hacer ver que el PP es la moderación, el consenso, la mesura, la sensatez, no parece que se les haya ofrecido una intervención que refleje esa moderación, esa equidistancia centrista. Pablo Casado ha optado claramente por el enfrentamiento, el desprecio, incluso la ofensa, a quienes hasta hace poco votaban a su partido. Los que aún permanecen fieles han de decidirse, porque la orientación del Partido Popular, ahora más que nunca, es la de asumir, eso sí, desde una supuesta “moderación”, todo aquello que la izquierda imponga desde sus gobiernos y su hegemonía moral. Una moral pervertida a la que el PP se adhiere, ya sea activa o pasivamente. Es legítimo, pero no es un comportamiento honesto con quienes son contrarios a esas políticas llamadas “de progreso”. Quizá le arranque votantes al PSOE, y éste se quede con los rebotados de Podemos, pero quienes hasta ahora permanecen fieles al PP deberían mirárselo.

Sobre las falacias periodísticas vertidas contra VOX no merece la pena entrar. Son siempre las mismas y parten de toda la prensa, incluso la más moderada y conservadora. Una prensa, con la COPE y Trece TV a la cabeza (aquella que tenía a Pablo Iglesias de tertuliano), pasando por el ABC, el Mundo, y otros de similar “moderación”. Esta prensa nos quiere dar el pego vertiendo toda clase de infundios, con más o menos sutileza, sobre una opción política que ven cómo engulle poco a poco a un partido que han hecho suyo, el PP. Un partido que cuenta con buena gente, pero que institucionalmente es manipulador, timorato, contradictorio, deshonesto y ruin. Quiero insistir en que no hablo de las personas, que las hay excelentes, sino del partido.

Sin embargo, cada vez se tiene más claro que VOX no es antieuropeísta, sino europeísta de verdad, para conseguir que los huidos de la justicia española no encuentren refugio en Europa. No va contra las autonomías, sino contra el régimen autonómico que ha propiciado grandes y graves diferencias entre los españoles. No es antidemocrático por querer ilegalizar a los partidos que no respetan las reglas del juego constitucional, que quieren destruir España y sus instituciones; antes bien, lo que pretende es salvaguardar la democracia y otorgar el auténtico valor democrático que deben tener las mayorías. Las minorías deben ser respetadas y escuchadas, pero no aupadas, financiadas y enaltecidas. VOX no es un partido racista, como podría ser el PNV, ERC, BILDU; sólo quiere que se respete la legislación española y se tomen medidas contra la inmigración ILEGAL.

Una moción de censura, en fin, necesaria, clarificadora, elocuente, reveladora. Que no le ha gustado al PP porque le ha removido de la silla. El parlamento es para parlamentar, aunque las votaciones no se ganen. Votar es otra cosa. La gravedad de la situación social, económica, sanitaria, educativa, judicial, laboral,… requeriría una censura permanente de quienes no desean congraciarse con este gobierno social-comunista. El PP ha perdido, de nuevo, una oportunidad.

 He leído y acepto la Política de Protección de Datos
 Quiero recibir notificaciones de comentarios a este artículo

  Sé el primero en comentar